Agua en la noche, serpiente indecisa,
silbo menor y rumbo ignorado:
¿Qué día nieve, qué día mar? Dime.
¿Qué día nube, eco
de ti y cauce seco?
Dime.
No lo diré: entre tus labios me tienes,
beso te doy, pero no claridades.
Que compasiones nocturnas te basten
y lo demás a las sombras
déjaselo, porque yo he sido hecha
para la sed de los labios que nunca preguntan.
Pedro Salinas, 1923
Presagios (1923)
Incluido en Poemas escogidos. Pedro Salinas. Prólogo
de Jorge Guillén. Edición de Francisco Javier Díez
de Revenga. Colección Austral nº 226, ESPASA CALPE S.A.