|
SONETO XLV No estés lejos de mí un solo día, porque cómo,
No te vayas por una hora porque entonces
Ay que no se quebrante tu silueta en la arena,
porque en ese minuto te habrás ido tan lejos
|
Mediodía |
Incluido en
Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Cien Sonetos de Amor. Plaza
y Janés. Ave Fénix 205-2. Sexta edición, junio 1998.
Barcelona. En la red http://www.wagill.com/neruda/ciensone/



