Casi todo alma,
vaga Gerineldos
por esos jardines
del rey, a lo lejos,
junto a los macizos
de arrayanes...
Besos
de la reina dicen
los morados cercos
de sus ojos mustios,
dos idilios muertos.
Casi todo alma,
se pierde en silencio,
por el laberinto
de arrayanes... ¡Besos!
Solo, solo, solo,
lejos, lejos, lejos...
Como una humareda,
como un pensamiento...
Como esa persona
extraña que vemos
cruzar por las calles
oscuras de un sueño.
Manuel Machado
Alma (1902) Estatuas de sombra
Incluido en Alma - Ars moriendi. Manuel Machado. Edición
de Pablo del Barco. Letras Hispánicas, 283. Ediciones Cátedra S.A.