Nadi puede ser dichoso,
señora, ni desdichado,
sino que os haya mirado.
Porque la gloria de veros
en ese punto se quita
que se piensa en mereceros.
Así que, sin conoceros,
nadi puede ser dichoso,
señora, ni desdichado,
sino que os haya mirado.
Garcilaso de la Vega
Villancico
Incluido en Poesía Completa. Garcilaso de
la Vega. Ed. Juan Francisco Alcina. Colección Austral
A96, tercera edición de junio de 1995. ESPASA CALPE S.A.