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ÉXTASIS Leía y meditaba. Era la hora
Meditaba, y mi espíritu subía,
Sentí hervidero de astros en la sombra,
Y subía, y subía... Lo impalpable
De repente la luna alzó su disco.
Ismael Enrique Arciniegas |
Incluido en la web en Biblioteca Luis Ángel Arango (Bogotá), en la publicación LA LIRA NUEVA de José María Rivas Groot. Visítelo en el siguiente enlace: